PUEDE QUE EN NUESTRA VIDA NO HAYAMOS ENCONTRADO TIEMPO PARA ESCUCHAR AL CORAZÓN.
Tal vez hayan sucedido muchas cosas que nos han mantenido ocupados. Cuando somos jóvenes, estamos ocupados. Cuando nos hacemos un poco más mayores, seguimos estando ocupados.
Envejecemos aún más, y continuamos ocupados. Nosotros esperamos que llegue el día en el que no estemos tan atareados, sin embargo, cada día que pasa, todo se vuelve más y más complejo a nuestro alrededor.
Lo que buscamos es muy sencillo. Nosotros somos sencillos. El corazón es sencillo. Lo único que el corazón desea es esa hermosa alegría.
No es egoísmo. Por naturaleza, todos los seres humanos deseamos experimentar paz. Precisamente por eso, no es egoísmo. Nosotros no hemos creado esa sed de sentir paz. La sed tiene que ser reconocida.
Escucha a tu corazón. Permite que sea él quien juzgue y no los demás. ¿Podemos permitirnos el lujo de ignorar a nuestro propio corazón?




gracias es lo que estoy haciendo!!!!!!!! Gracias por tus mensajes
Cariños
Es una realidad eso de dejar que el corazon jusgue pero tenemos quetomar nuestras propias deciciones tambien porque l corazon se puede equivocar…ESPECIALMENTE EN EL AMOR SE ENCEGUECE Y NO RECONOCE NADA ….
Estimada Esmeralda Acosta:
para mi no se trata de dejar que sea el corazón el que juzgue, se trata de dejar que el corazón ame, pues el corazón no está hecho para juzgar sino para amar, y la paz que dice usted que busca naturalmente el corazón, no llegará a éste, sino busca primero la paz de los demás corazones, pues para salir a la vida primero hay que entrar en el amor, para querer todas las cosas buenas de la vida, primero hay que darlas a los demás, para conseguir lo que tu buscas primero trata de conseguir lo que los demás buscan para ellos. El problema es que por temor a no recibir lo que esperamos de los demás dejamos de amar lo suficiente y nos hacemos atráz, vea por ejemplo las cebras salvajes del africa como se rascan el cuello mutuamente para sacarse las pulgas, o los mono de las selva que estan continuamente sacandose las pulgas con la mano y mimandose mutuamente, es como dice usted muy sencillo, el corazón es sencillo, el amor es sencillo, solo hay que dejarse llevar por la corriente que mantiene unido al Universo entero: el amor.
Cuántas personas tienen miedo de Amar… por que tal vez lo que desean es sólo conseguir sus espectativas…
El Amor y el miedo son incompatibles… el miedo es egoista…
Cuando decimos que el Corazón se ciega por Amor… no es tal cosa… se ciega por miedo a perder…por miedo a no alcanzar, a no tener correspondencia de la persona Deseada… Confunden Deseo con Amor… El Deseo es el principio sobre el que se asienta y puede despertar el Amor… pero no es Amor…
Si nos quedamos en el Deseo… nunca se desarrolla el verdadero Amor…
Cuando aprendes dejas de buscar, empiezas a encontrar. Y porque no buscar, porque muchas veces las personas que se desesperan por buscar a alguien, tienen que aprender a trabajar en su interior, y es algo que debemos de encontrar en nosotros mismos. Aprender a reconocer y a ser conscientes de lo que queremos y como enfocarnos aquello que deseamos
debemos escuchar al corazón….sentir,sentir,sentir..
gracias!!
La verdad que a veces no escuchamos al corazon. Gracias por recordarmelo.
Nunca más acertado el mensaje … no creo en las casualidades … Gracias !!!
Acertadas palabras. Uno busca y busca pero muchas veces esa busqueda es tan frenetica que buscamos con la mente y nos enredamos,nos confundimos y cansamos y caemos en un camino cerrado, y “pensamos” que estamos solos y que nuestas oraciones son en vano. ¿como abrir nuestro corazòn y que fluya la luz? ¿como volver a lo sencillo?
Gracias
Estoy de acuerdo con Liliam, el corazón se ciega y podemos equivocarnos, escucharlo siempre pero yo diría que debemos de guiar nuestro corazón, y no que nuestro corazón nos guíe, a la larga esto reporta muchos más beneficios y nos dará paz interior, pues nos sentiremos mejor con nosotros mismos y sobretodo con los demás. El corazón a veces nos hace ser egoístas y no mirar por los demás, y creo que hacer el bien a los demás nos hace un bien a nosotros mismos.
Creo que nuestro corazón es más sabio que nuestra razón. A veces las personas o las cosas simplemente no nos inspiran nada en el corazón, pero nos empeñamos en tener esas cosas o personas cerca. ¡Es entonces que dejamos de estar en paz!